El pasado fin de semana, los días 17 y 18 de abril, más de 60 adolescentes de distintas entidades de la red de Coordinadora, Parroquia Sta. Mª del Pozo, Primera Prevención, Barró, Creando Huellas y San Pablo, participaron en un encuentro en el albergue de Manjirón. Dos días intensos de convivencia, juego y relación que van mucho más allá de lo lúdico y que conectan directamente con el sentido del trabajo socioeducativo que desarrollamos.
A lo largo del encuentro, los y las adolescentes compartieron diferentes actividades diseñadas desde una perspectiva educativa generando distintos espacios de convivencia que favorecieron la relación entre las personas participantes. Más allá de la diversión, estas propuestas se convierten en herramientas clave para generar vínculos, trabajar la convivencia y construir identidad grupal desde la experiencia compartida.
Estas actividades responden directamente a las líneas marcadas en el Plan Estratégico 2023–2026 de Coordinadora, donde se sitúa la participación, el trabajo en red y la defensa de los derechos de la infancia y la adolescencia como ejes fundamentales. En este sentido, el encuentro de adolescentes no es solo un espacio puntual, sino una oportunidad real para que los y las adolescentes vivan experiencias de participación activa, se reconozcan como parte de algo más amplio y desarrollen habilidades personales y sociales en un entorno seguro y educativo.
Además, el hecho de compartir espacios entre entidades refuerza uno de los grandes valores de Coordinadora, el trabajo en red. Generar estos encuentros permite ampliar horizontes, romper dinámicas rutinarias de los grupos y favorecer nuevas relaciones que enriquecen los procesos individuales y colectivos. Tal y como se recoge en la propia estrategia de la entidad, construir red implica compartir experiencias, recursos y aprendizajes para mejorar la intervención con la infancia y la adolescencia.
Este encuentro ha sido también una oportunidad para seguir promoviendo valores como el respeto, el buen trato, la cooperación y la participación, elementos centrales en nuestra forma de entender la intervención socioeducativa. Porque cuando generamos espacios seguros, cuidados y significativos, los y las adolescentes no solo participan, se implican en procesos comunitarios.
Desde Coordinadora seguimos apostando por este tipo de espacios como parte esencial de la educación no formal: lugares donde aprender haciendo, donde la relación se convierte en herramienta educativa y donde los y las adolescentes son protagonistas de su propio proceso. Porque generar oportunidades de encuentro es, en sí mismo, una forma de acompañar, de educar y de construir comunidad.

El contenido de este material divulgativo es de responsabilidad exclusiva de la entidad. La Comunidad de Madrid no es responsable del mismo.

