Formarse en tiempo libre es una oportunidad para desarrollar habilidades clave: aprender a aprender, afrontar distintas situaciones, trabajar en equipo, ganar autonomía… Este proceso también contribuye al crecimiento personal, proporcionando herramientas para analizar la realidad en la que intervenimos y para dinamizar, observar, escuchar y dialogar. Además, fomenta la responsabilidad sobre los compromisos adquiridos, la apertura a nuevos aprendizajes y la capacidad de autoevaluación. En definitiva, es un espacio de aprendizaje democrático y participativo, donde cada persona se construye en relación con las demás, fortaleciendo su autonomía y el respeto mutuo.

En este marco, desde Coordinadora apostamos por ofrecer una formación de calidad a quienes trabajan en el ámbito de la educación en el tiempo libre, con el objetivo de que puedan desarrollar su labor socioeducativa de la manera más adecuada. Entendemos el aprendizaje como un proceso progresivo, que requiere tiempo y esfuerzo, y al que otorgamos valor no solo por los conocimientos adquiridos, sino también por el desarrollo de habilidades, actitudes y valores. Consideramos fundamental la evolución del grupo a lo largo de todo el curso, entendiendo que la formación no busca únicamente transmitir contenidos, sino también favorecer procesos de maduración personal que serán esenciales en la práctica educativa posterior.

Actualmente estamos llevando a cabo el curso de Monitor/a de Tiempo Libre, una formación orientada a preparar a las personas participantes para desempeñar diversas funciones: planificar, desarrollar y evaluar actividades socioeducativas con infancia y juventud, trabajar en equipo y colaborar en tareas organizativas vinculadas a la acción educativa, entre otras, … En este proceso, ponemos especial énfasis en la maduración personal como base del trabajo educativo, impulsando la autonomía y el empoderamiento.

Y, estos días, hemos realizado la salida de fin de semana del curso, un momento clave tanto para la evolución individual como para la cohesión grupal. Esta experiencia ha favorecido la creación de vínculos, la convivencia y el desarrollo personal y colectivo, marcando un punto de inflexión a nivel relacional dentro del grupo.

Esta acción formativa cuenta con la subvención de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid.

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